Procede del inglés medio haunten o hanten, con el sentido de frecuentar, habitar o practicar, tomado del anglofrancés y del francés antiguo hanter. Su origen más remoto es incierto, aunque a menudo se ha relacionado con palabras germánicas vinculadas a la casa y la vivienda. El sentido fantasmal nació de la idea anterior de visitar u ocupar un lugar repetidamente.