La palabra fue creada por Horace Walpole en 1754 a partir de The Three Princes of Serendip, un cuento cuyos protagonistas hacían descubrimientos por accidente y sagacidad. Serendip es un antiguo nombre persa y árabe de Sri Lanka, relacionado con formas como Sarandib. A ese nombre se le añadió el sufijo nominal inglés -ity.