Documentado hacia 1300 como nombre de un penique inglés de plata, sterling tiene un origen muy discutido. Puede proceder del inglés medio sterre, estrella, más -ling, quizá por las estrellas de ciertas monedas normandas. Más tarde pasó a nombrar el dinero inglés y una pureza estándar de la plata, y después adquirió el sentido elogioso de una calidad capaz de superar una prueba.